– Cuando no se ha conservado el comprobante de compra.
– Cuando se ha superado la vigencia de la garantía.
– Cuando el producto presenta evidencia de daños por un uso distinto al designado por el fabricante; por maltrato, golpes o caídas y por exposición a medios o circunstancias para las que el producto no fue diseñado o creado. Tales como temperatura y humedad inadecuadas, sobrecargas eléctricas, falta de mantenimiento, etc.
* Para hacer válida la garantía es recomendable leer siempre el instructivo de uso que acompaña a los productos y aclarar cualquier duda con el fabricante.
